Cómo elegir el motor para automatizar las persianas

El funcionamiento de las persianas en su modalidad convencional, es decir, la de toda la vida, tiene numerosos inconvenientes. Entre ellos, resulta cansado tener que levantarla y bajarla manualmente.

Es por ello que, salvo situaciones excepcionales que recomienden lo contrario, se recomienda su monitorización. De este modo, accionarla en uno u otro sentido es mucho más cómodo y fácil. No en vano, será ponerla y decir adiós al esfuerzo que supone moverla para abrirla o cerrarla.

También se consigue disipar a la lógica pereza que se siente cuando se pretende abrir y cerrar a menudo, y que tantas veces se traduce en no hacerlo, cuando sería conveniente.

Ventajas de una persiana motorizada

Las persianas monitorizadas son, en efecto, pura comodidad, y quienes pueden disfrutar de ellas lo saben bien. Basta con pulsar un botón para subirla o bajarla, así como para dejarla en un punto concreto. Tan fácil como eso.

Además, hay que tener en cuenta que existen modelos de muy distinto tipo pero, en general, si adquieres un modelo de última generación, además se puede programar que suba y baje a determinadas horas.

Es decir, en estos casos la programación nos evita incluso tener que accionar el botón. Así es la domótica, todo un invento que puede facilitarnos el día a día de un modo hasta hace nada inimaginable.  Siempre permitiendo de forma opciónal también el modo manual.

Y no solo se trata de comodidad, sino también de ahorrar energía. Según nos recuerdan los cerrajeros Torrente Valencia expertos, el ahorro de energía puede ser de hasta un 10 por ciento.

Igualmente, nos ayudan a mejorar la seguridad del hogar durante todo el año, incluyendo las vacaciones, ya que abrirlas y bajarlas de forma automatizada, -al margen de si hay o no alguien en casa-, ayuda a ahuyentar a los ladrones que vigilan a la espera de que no haya actividad en la casa.

Instalarlas es fácil, incluso para un manitas no profesional. O, en todo caso, hay que pedir ayuda a un profesional, sobre todo cuando nos vemos incapaces de instalar el pequeño motor que viene en el tubo de la persiana.

El éxito de las persianas automatizadas

Cómodas, fáciles de instalar, con prestaciones muy interesantes para la seguridad y el ahorro de la energía, incluso con sensores para activarse de forma inteligente. O, por ejemplo, mando a distancia en muchos de sus modelos o diseñadas para usarlas a través del smartphone… No es raro que cada vez más hogares instalen este tipo de persianas.

¿Qué considerar al comprar un motor para la persiana?

No es fácil saber qué tener en cuenta para comprar un motor para una persiana. Sobre todo, si somos nuevos en este tipo de cuestiones, como es lo más frecuente.

Pero no hay por qué preocuparse, te vamos a dar una serie de pautas muy sencillas en este artículo. Por ejemplo, es importante tener claro cuál es el ancho de la cinta. Si la medimos, veremos que estará en torno a los 15 o 23 cm.

También hay que considerar cuál es el el material de la persiana en la que vamos a instalar el motor, por lo general de de plástico o aluminio. A partir de esta información, los expertos nos pueden ayudar muy fácilmente a hacer la mejor elección.

Los tipos de motores

Lo más común es elegir entre dos tipos de motores: el motor tubular, muy demandado, o un segundo grupo de no tubulares o de cinta, que está aumentando su demanda.

Los motores tubulares

Si tiene mucho éxito el motor tubular es, sobre todo, por su facilidad de instalación, ya que se pone dentro del cilindro de la persiana. Te explicamos cómo hacerlo en cuatro sencillos pasos:

  1. Colocar el motor en el cilindro de la persiana hasta que haga tope.
  2. A continuación, encajaremos la estructura en su cajón.
  3. En tercer lugar, se trata de crear la instalación eléctrica con el fin de que el motor funcione perfectamente.
  4. El último paso es, sencillamente, comprobar su funcionamiento. Tanto subiendo como bajando o deteniéndose en un punto concreto. Dependiendo del modelo, habrá que hacer unas u otras comprobaciones extra.

Motores no tubulares, de cinta

Dentro de los motores no tubulares encontramos los motores de superficie y de empotrar.

Los motores de empotrar son muy interesantes, entre otras razones porque se acoplan en la pared, siendo muy discretos. Es una opción recomendada cuando el espacio sea igual o superior a los 14 cm.

Si es inferior, los motores de superficie son una opción idónea. En concreto, se ponen sobre la pared, por lo que son perfectos cuando no se tiene hueco o simplemente se busca una instalación sencilla, pues únicamente hay que cambiar el cajetín por el motor.

Extras en motores para persianas

Las nuevas tecnologías no cesan de multiplicar sus prestaciones en los más diversos ámbitos, y las persianas automatizadas no son una excepción. En particular, los sensores solares incorporados a los motores tienen una gran utilidad para graduar la cantidad de sol que entra en una estancia determinada.

Ello supone, además, poder ahorrar en calefacción y aire acondicionado, además de poder aprovechar la luz natural de la manera que mejor nos convenga.

Por otro lado, la opción del mando a distancia es otra opción novedosa que permite manejarlas con mayor facilidad, sin necesidad de acercarnos a ella, así como poder coordinarlas todas si tenemos varias. Y lo mismo podemos decir de la programación, con múltiples posibilidades según el modelo.

Por ejemplo, si vamos a ausentarnos de casa, podemos programarlas y las persianas se moverán de forma automatizada, por lo que los ladrones no pensarán que nuestro hogar está vací ni es fácil de robar.

¿Cómo elegir el motor adecuado?

La cuestión no es fácil. Elegir el motor adecuado para la persiana requiere, sobre todo, tener claros dos datos: el diámetro del eje y el peso de la persiana, pues en función de éste se precisará un determinado tipo de motor, con una potencia mayor o menor.

Elegir un motor tubular, por otra parte, implica saber cuál es el diámetro del eje. Como orientación, tengamos como referencia que suelen ser de 40 y 60 mm.

¿Pero, cómo calcular el peso? Será muy sencillo si aplicamos la siguiente ecuación:

Peso Kg= ancho (m) x alto (m) x K

La fórmula puede parecernos complicada, pero no lo es. Veamos unas pequeñas aclaraciones: la K hace se refiere al tipo de material y tendrá los valores:

Madera: 12 kg/m2

Pvc: 5 kg/m2

Aluminio 5 kg/m2

Acero: 13 kg/m2

Conocidos el peso y el diámetro, hemos de elegir el motor idóneo para nosotros. No el más caro ni el más completo o potente, sino el que se adapte mejor a nuestras necesidades.